Imperial Cleaning

Please turn JavaScript on and reload the page.

Rommel set 5th La felicidad radica, ante todo, en la salud.

Colaboradores del Blog

Menú de navegación

Helecho - Queme las frondas secas dentro de casa para exorcizar el mal, y fuera de ella para atraer la lluvia. Para defenderse contra el mal de ojo, los hechizos y la magia negra. Aumenta el control mental. Goza de un aroma muy fuerte y penetrante por lo que se recomienda su uso moderado en rituales o en otras mezclas. Para dominar en el amor. Muy apropiado como estimulante en general. Se ha utilizado y se utiliza en muchas ceremonias religiosas Nos conecta con las vibraciones altas.

Resina de Pino - La resina que se obtiene de los Pinos es una sustancia excelente para aromatizar y purificar personas y ambientes. Purifica personas y ambientes. De color blanquecino, se extrae del tronco y de las ramas de ciertos arbustos que crecen en Persia y Asia Menor. Estas dos resinas son inodoras.

Incienso Universal - Al Incienso Universal le podemos llamar "el de los mil usos", ya que es apropiado para cualquier tipo de ritual. Cuando tenemos los ocho ingredientes los convertimos en polvo y los mezclamos bien. Publicado por Alex 3 comentarios: Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces uno almacena sensaciones de hallarse sobrecargado, sobreexigido, lo cual puede crear bronca, odio y resentimiento.

Y con respecto a sentirse oprimidos, recuerden que hay cierta gente que se siente oprimida en un segundo, uno se les acerca y ya se sienten oprimidos, eso es lo que quiero significar. Es un problema del bazo.

Ellos almacenan lo inconsciente, cuando uno abandona su habilidad de manejarse uno mismo, en otras palabras: Nos llevan hacia delante, nos sostienen, los problemas se presentan cuando la persona no ha tenido el coraje de dar un paso nuevo.

Corresponden al dar y recibir, y el problema se desarrolla cuando una persona no se siente igual a otras o tiene sentimientos de inferioridad, y no pueden encontrar el balance justo entre el dar y el recibir. Eso tiene que ver con si usa su fuerza de voluntad o la relega en otras personas de su entorno. Este desequilibrio se produce por un ego superdesarrollado o una falta de autoestima. Es la parte flexible de la columna dorsal, es el balance de su voluntad con flexibilidad.

Y son cabeza duras. Igualmente cuando un adulto es dominado por otras personas o persona, tal vez por el mismo sistema de vida , trabajo o grupo social. La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo o lo negativo, a todo nivel. Esa vergüenza sufrida en la primera infancia.

Vengo desde tus brazos. Abandonado como los muelles en el alba. Es la hora de partir, oh abandonado! En ti se acumularon las guerras y los vuelos.

Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio! Era la alegre hora del asalto y el beso. Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego, turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio! En la infancia de niebla mi alma alada y herida. Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio! Oh la boca mordida, oh los besados miembros, oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados. Y la ternura, leve como el agua y la harina.

Y la palabra apenas comenzada en los labios. Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo. Es la hora de partir. La luz que de tus pies sube a tu cabellera De "Memorial de Isla negra" Las furias y las penas Oh conducida herida de flechas especiales! O un brusco vaso de rosales quemados?

Oyes caer la ropa, las llaves, las monedas en las espesas casas donde llegas desnuda? En un ferrocarril, junto a un peruano rojo o con un segador, entre terrones, a la violenta luz del trigo? O corres con ciertos abogados de mirada terrible largamente desnuda, a la orilla del agua de la noche? Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora. Quiero salir de mi alma. Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre. No, no quiero ser esto. Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.

No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve, no puedo ser la sombra que se deshace y pasa. No, no puede ser, no puede ser, no puede ser. No puede ser, no puede ser. No puede ser, no puede ser, no puede ser. Vamos juntos, Rompamos este camino juntos. Me falta tiempo para celebrar tus cabellos Me falta tiempo para celebrar tus cabellos. Uno por uno debo contarlos y alabarlos: En Italia te bautizaron Medusa por la encrespada y alta luz de tu cabellera.

Ritual de mis piernas. Tienen existencia los trajes, color, forma, designio, y profundo lugar en nuestros mitos, demasiado lugar, demasiados muebles y demasiadas habitaciones hay en el mundo, y mi cuerpo vive entre y bajo tantas cosas abatido, con un pensamiento fijo de esclavitud y de cadenas. Bueno, mis rodillas, como nudos, particulares, funcionarios, evidentes, separan las mitades de mis piernas en forma seca: Sed de ti me acosa en las noches hambrientas. Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.

Sed de ti, guirnalda atroz y dulce. Sed de ti que en las noches me muerde como un perro. El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo. Sed que busca tu sed. Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.

En tu frente descansa el color de las amapolas, el luto de las viudas halla eco, oh apiadada: Oh noche, mi alma sobrecogida te pregunta desesperadamente a ti por el metal que necesita. Siento tu ternura allegarse a mi tierra Siento que se me suben los musgos de tu pena y me crecen a tientas en el alma infinita.

Es que se aleja el fruto cuando llegan mis manos y ruedan las estrellas antes de mi mirada. Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo Eres roja y eres picante, eres blanca y eres salada como escabeche de cebolla. De Sur a Sur se abren tus ojos y de Este a Oeste tu sonrisa, no se te pueden ver los pies y el sol se entretiene estrellando el amanecer en tu pelo.

Tu cuerpo y tu rostro llegaron, como yo, de regiones duras, de ceremonias lluviosas, de antiguas tierras y martirios. Que no nos separe la vida y se vaya al diablo la muerte! Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega. Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo. Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue y el dolor infinito. En su llama mortal la luz te envuelve. Del sol cae un racimo en tu vestido oscuro. Viento que la derriba en ola sin espuma y sustancia sin peso, y fuegos inclinado. Se rompe y se sumerge su volumen de besos combatido en la puerta del viento del verano.

Collar, cascabel ebrio para tus manos suaves como las uvas. Y las miro lejanas mis palabras. Van trepando en mi viejo dolor como las yedras. Escuchas otras voces en mi voz dolorida. Voy haciendo de todas un collar infinito para tus blancas manos, suaves como las uvas.

Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma. Campo desde los cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi alma Abeja blanca zumbas -ebria de miel- en mi alma y te tuerces en lentas espirales de humo.

Cierra tus ojos profundos. Ah desnuda tu cuerpo de estatua temerosa. Tienes ojos profundos donde la noche alea. Frescos brazos de flor y regazo de rosa. Se parecen tus senos a los caracoles blancos. Ha venido a dormirse en tu vientre una mariposa de sombra.

El viento del mar caza errantes gaviotas. El agua anda descalza por las calles mojadas. Revives en el tiempo, delgada y silenciosa. He visto desde mi ventana la fiesta del poniente en los cerros lejanos. Girante, errante noche, la cavadora de ojos. Hace una cruz de luto entre mis cejas, huye.

Era la que iba formando el viento con hojas iluminadas. Era hecha de todas las cosas. Socavas el horizonte con tu ausencia. Eternamente en fuga como la ola. Como ellos eres alta y taciturna. Y entristeces de pronto, como un viaje. Acogedora como un viejo camino. He ido marcando con cruces de fuego el atlas blanco de tu cuerpo. El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.

Acorralado entre el mar y la tristeza. Entre los labios y la voz, algo se va muriendo. Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces. Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.

Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. A nadie te pareces desde que yo te amo. Se desviste la lluvia. El temporal arremolina hojas oscuras y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

106 Replies

Share this: